31 de julio de 2013

El origen de las cosas

La vida moderna es ir boyando. Rebotando lejos da casa, de donde somos, de nuestro lugar.
Lejos puede ser a dos cuadras, lejos es muchas veces estar trabajando. 
Trabajar para pagar lo que la vida moderna exige. Trabajar para darle de comer a un grupo de personas que puede llegar a ser solamente uno mismo.
Claro que hay momentos excepcionales. Y un momento de esos es todos los primeros miércoles de cada mes jugando al basket en El Montañés.

El hogar, el lugar de donde salimos todas las mañanas a buscar el alimento que nos pide la bestial modernidad, es el origen. El hogar también es la niñez, que también es origen.
Tengo la suerte de conservar mis amigos de la niñez y jugar con ellos todos los primeros miércoles de cada mes al basket en El Montañés.

Se cuál es el origen de todos los apodos de mis amigos, pero no se el de muchísimas otras cosas. Cosas que no les puedo preguntar a ellos, no por que no me vayan a contestar, rara vez no contestan algo, si no por que no me fío de sus respuestas.

Ayer mientras comíamos surgió un tema, se manifestó como se manifiestan las conversaciones en gente que se conoce mucho desde hace más de treinta años. En realidad no surgen los temas, están, estaban, tenemos la misma charla desde que nos conocemos, quizás con variables o pequeñas alteraciones. Es la misma diatriba, que se continua, espero que hasta el fin de nuestros días. 

El tema que surgió y que tuvo sus ramificaciones, todas en relación a lo mismo, era más o menos sobre los inventos, inventos cotidianos, mayormente relacionados con comer. Hablamos mucho de comer, pero no como si fuéramos El Gourmet, hablamos desde el hambre, el hambre del ratón, del que come apurado para comer más que el otro. El hambre elemental, de clase media sin complicaciones, el hambre de fideos con queso, el hambre de atacar la panera del restaurante, el hambre de pedir postre por que el otro se pidió y pagamos todos. Ese hambre.

Como escribir lo que escribo todos los jueves después de los miércoles de cada mes de basket en El Montañés tiene como fin entretener, me pareció interesante agregarle una faceta más instructiva, evacuando las dudas que surgieron en la comida sobre el origen de los diferentes inventos sobre los que mentimos eufóricos ayer durante la comida.

Paso a detallar:



Pizza y Fainá:
La fainá, también denominado el fainá, es un plato hecho en base de harina de garbanzos, agua, aceite de oliva, sal y pimienta.

Historia
Se originó en Génova, Italia. Su nombre en italiano es farinata y en dialecto genovés fainá. Luego se extendió su preparación hacia el Piamonte y los inmigrantes italianos viajaron con sus costumbres hasta las pizzerías del Río de la Plata, tanto en Buenos Aires como en Montevideo, donde generalmente se come acompañando la pizza.

También se lo sirve con queso muzzarella, orégano, ajo y perejil entre muchas variantes propias de cada establecimiento gastronómico. En el norte de África, en Marruecos, la colectividad sefardí llama calentita a un plato igual a la fainá genovesa. La calentita es el plato nacional de Gibraltar donde fue adoptada durante la Segunda Guerra Mundial. En Francia se la conoce como socca.

Receta:
La fainá tiene varias formas de prepararse e infinidad de recetas, las más comunes hablan de unir los ingredientes, dejarlos reposar y luego cocinarlos en un horno a más de 180 grados durante entre 10 y 15 minutos.

Ingredientes:
* 1 taza de harina de garbanzos
* 2 tazas de agua tibia
* 1 cucharada de aceite de oliva
* 1/2 cucharadita de sal y pimienta a gusto
Procedimiento:

Untar una pizzera honda con aceite, meter en el horno bien caliente por 1 o 2 minutos, mientras tanto mezcla la harina y el agua, tratando de que no se formen grumos, luego se agrega la sal y el aceite, sacar la pizzera del horno y colocar la mezcla en ella, (que va a ser bastante liquida). Cocinar en horno bien caliente por 30 o 40 minutos o hasta que la parte de arriba este dorada y listo. Para comer así sola o con una porción de pizza.

Fainá
Es puro zeneize, fainá de eixei, farinata di ceci en italiano. La fainá, en Argentina, ha sido elemento casi inseparable de la pizza. La porción de pizza se comía junto con el mismo sector de sabrosa fainá arriba.. La "Donmackización" y la proliferación de venta de pizza barata han destruido esta costumbre. Solamente viejos bolichones, con todo el cariño y el recuerdo que les tenemos, sostienen aquella tradición; también sus parroquianos son de la misma época... en extinción natural, queda por lo tanto muy poco tiempo para que el hábito desaparezca del todo.

“....otra cerveza mozo, un postre vigilante y me va haciendo la cuenta.”



Chivito Uruguayo:
Fue creado en los años 1940 "El Mejillón" de Punta del Este. Dicho restaurante se ubicaba en la esquina de la calle 31 y la rambla Claudio Williman.
El invento del chivito se produjo por casualidad. Carbonaro contó la historia al periodista Marcelo Gallardo del diario El Correo de Punta del Este:
Fue una noche complicada; habíamos sufrido un apagón. Cayó una clienta, creo 
que del norte argentino o chileno, que pidió carne de chivito porque antes de llegar a Punta del Este había pasado por Córdoba  donde la había probado y le había gustado mucho. Como no teníamos le preparamos un  pan tostado con manteca, le agregamos una feta de jamón y un churrasquito jugoso. La mujer quedó encantada.  Por suerte, salimos del apuro y, sin querer, inventamos el chivito. La idea se transformó en un éxito, llegando el restaurante a vender mil chivitos por día. Dos carnicerías de Punta del Este mantenían su negocio sólo con la carne con la que aprovisionaban a El Mejillón. Nunca se llegó a registrar como marca.



Chivito Canadiénse:
Por 1980, en Melo (Departamento de Cerro Largo), El Teto creó un chivito que, en vez de trozos de huevo cocido, incluía un huevo entero a la plancha (inspirado en otro sandwich del sur de Brasil, el bauru). Ese es el "chivito de carrito" que aún se vende en muchos lugares, principalmente en el interior del Uruguay.
Hoy hay múltiples variedades que además de los ingredientes básicos, contienen morrones, pickles, hongos, aceitunas y así como el chivito al plato (sin pan) y la mayoría papas fritas como guarnición.
No existen ningún tipo de patentes, ni registros o sea que el chivito es patrimonio gastronómico del Uruguay.



Salsa Golf:
La salsa golf es una salsa fría, de consistencia semilíquida -aunque algo espesa- típica de Argentina. Según las muchas versiones de la tradición, fue inventada por el premio Nobel, Luis Federico Leoloir,  a mediados de1920, cuando concurría al "Golf Club" de la ciudad balnearia de Mar del Plata junto a sus amigos. Aburrido de comer siempre camarones y langostinos acompañados de mayonesa le pidió al mozo (mesero) que le trajera diversos ingredientes, limón, mostaza, ketchup, especiasdiversas, etc.) con la intención de probar diferentes mezclas. De todas ellas la que más les gustó fue la de ketchup y mayonesa. Desde entonces los amigos la bautizaron salsa golf y su fama se extendió. A la mezcla de ketchup y mayonesa se la conoce en Estados Unidos como "thousand island dressing" (aderezo mil islas) y está en un libro de recetas publicado en el 1900, aparentemente era una receta popular de Nueva Orleans, Luisiana.


Buena Semana



3 de julio de 2013

Cuello ortopédico

No podía moverlo, no podía moverlo para nada, 3 de la mañana y no podía mover el cuello. Por unos segundos entendí a Mario, la vez de la parálisis en el piso en las canchitas de fútbol. 45 minutos estuvimos para levantarlo y después al hospital. Imagino todos los contratiempos que habrá tenido, pobre, después de ese golpe. 

Me acordé de Mario, a las 3 de la mañana, no podía mover el cuello y me acordé de él. Tenía que ir a la guardia, pero Lula no tenía que enterarse. Nos vamos poniendo viejos y las cosas duelen más, algunas cosas de hecho, golpes, torceduras, esguinces, lo de Mario, llegan un día y ya se quedan. Te golpeaste el hombro, ¿te duele no? bueno, a los 20 años te duele y al rato se va, a los 39 te duele y el dolor se queda para siempre. 

Yo puedo convivir con el dolor, puedo quejarme del dolor, pero no puedo permitir que la queja del dolor me inhabilite a seguir generándome futuros dolores. Esto quiere decir que todo eso de sarna con gusto no pica, esa frase, ese argumento, no puedo llenárselo de contenido a mi querida señora.

Digamos, a modo de ejemplo, que ya no podés mover un brazo, pero querés seguir yendo a jugar al basket, vos vas, te duele como la misma muerte, pero vas, no solo eso, te quejás como marrano en cada esfuerzo. Ahora, cuando volvés a tu casa, con varias cervezas encima de la cena post partido, te metés en la cama y saludas a tu mujer, está más que claro que no te podés quejar, por que no te dejan ir más, o te despiden cada miércoles con un "al que quiere celeste..." y te reciben con otro: "sarna con gusto..."

Está tan contraindicado como quejarse de una resaca o del resultado de un partido que te impidió ir al bautismo de un sobrino. 

Por todo esto, si es que fui claro, y si no también, no podía despertar a Lula. Me di cuenta de algo cuando me quise levantar, uso mucho el cuello. Probá ahora, haceme caso, levantarte de la cama sin usar el cuello, solo con la fuerza de tus piernas y tu cintura, te vas a dar cuenta que no podés, que te levantás con el cuello. Hacemos muchas cosas con el cuello que pensamos que en realidad las hacemos con otras partes del cuerpo.

¿Qué hice? Me tiré de la cama, no podía levantarme, entonces me tiré, me dejé caer rodando, después ya en el piso recuperé la vertical usando la pared de ayuda. 

Llaves, ascensor, calle, taxi, guardia de La Trinidad, en ese orden.

En el taxi pensé, por que uno piensa cosas irrelevantes en los momentos más significativos, en la crónica, en que escribir sobre está noche de Basket de Miércoles. Me acababa de escapar de mi casa a las tres de la madrugada, dejé en mi lugar de la cama una almohada con una remera puesta para disimular mi ausencia y en vez de sentir culpa o directamente miedo por las potenciales consecuencias, estaba pergeñando que escribir para la crónica.

Pensaba si escribir sobre las caídas, muchas y distintas que hubo, producto de las patinadas por la arena del costado de la cancha o quizás merecía la pena ahondar en los motivos por los que Mauro no dejó jugar al Gallo o porque todos estuvimos de acuerdo. Quizás tenía que dedicarla algún párrafo a la solemnidad de Norma para instalar nuevas reglas supuestamente pre existentes pero re interpretadas o por qué justamente y en relación a esto el Gallo entiende siempre todo diferente. 

¿Merecía la pena desarrollar un poco la idea o las razones por las que Mario queriendo postre no se lo pidió? ¿fue por que no quería o por que pensó que lo tenía que pagar a parte? ¿por qué Javi defiende lo indefendible sobre los uruguayos, como lo del chivito canadiense? ¿al negro le pusieron un corazón nuevo estos últimos meses y no nos dimos cuenta o no nos aviso como hice yo con Lula? ¿por qué se pelean Mauro y el Dumey aún cuando no se pelean? ¿Mejoró Luqui su porcentaje de tiros encestados de la nada o está yendo a profesor? 

Pensaba también en Matías pidiéndome que no lo pusiera en una encrucijada en relación a cierto tema que quizás corresponda al ámbito privado como para extenderme aquí.

¿Sobrevivió el Lule a su caída? fue la cosa más impresionante que vi en los últimos meses, ¿es fisicamente posible que no se haya roto todo? ¿Tinelli sigue recibiendo bloopers de la gente para su programa? ¿sin no está filmado, pero es alucinante, uno puede acercarse y simplemente contárselo?

¿cómo se agarra el secador? ¿fue exagerado de mi parte correr a buscarlo? ¿tiene esto alguna relación con el episodio aquel de mi corrida, mi hermano y los píe planos?

¿por qué Lucas no come más con nosotros? ¿le damos vergüenza?

¿lo predisponen las duchas al Dumey a hablar de viajes o vacaciones? ¿no creen que el Dumey viaja mucho?

Eran tantos los posibles temas, tantas la cosas sobre las que podía escribir, tanto el dolor de cuello. Además empezaba a preocuparme por la reacción de Lula si descubría que yo no era mi almohada, que decidí por primera vez desde que jugamos al basket los miércoles, no escribir crónica. Disculpen muchachos.




Miércoles 09


Miércoles 08


5 de junio de 2013

El negro sabe saltar, embocar, planchar y abrir la puerta para ir a jugar.

Cuando Lucas vió que lo cambiaban por Súper Piju en el armado de los equipo puso una cara que casi me quiebro. Se acercó a nosotros como vaca al matadero. Desorientados y ofendidos lo esperábamos, el Uruguayo, Dumey y yo. Del otro lado de la cancha, Mauro, Matías y el Negro se abrazaban y daban vítores.

Personalmente me gusta jugar con Lucas, salirme de la rutina. Es un jugador irreverente, barroso, triplero y amante de las gestas deportivas heróicas.

El partido fue parejo, pero en los últimos 15' minutos nos pasaron por arriba. Ganamos de a momentos, logramos imponernos a veces, pero el peso específico de cada equipo terminó sepultando la ilusión.

Súper Piju juega al basket y eso para cualquiera de los otros 7 que estábamos en el playón ya era argumento suficiente para decorarnos la cara.

Pero no lo ganó Piju el partido, si fue decisivo, clave, pero no lo ganó el. Para mi la diferencia la hizo el Negro. Si es que era el Negro eso que jugó a noche, esa ráfaga oscura, esa intensidad, ese cirujano, ese basurero que levantaba todo lo que daba vueltas por la llave y lo metía en el canasto.

Pero ¿por qué? ¿qué cambio? ¿que artilugio de las ciencias olvidadas modificó a ese ser con corazón de pollo en un asesino a sangre fría?

Y el por que a todas estas incógnitas nos devuelve a las tierras del sindicalista, del activista de la CGT, Piju.

Piju lo inventó al Negro, o lo re inventó. Como un Dios jugando con arcilla, en este caso con un poco de barro, le dio vida al que solíamos conocer como Ezequiel, nombre bíblico si los hay.

¿Cómo lo hizo? No solo con un soplido. Le habló, se la pasó, lo retó, lo arengo, se la hizo rebotar, lo uso de amigo, compañero, novia, estorbo y muchas cosas más. Donde muchos otros podrían haberse sentido inhibidos por el estilo expansivo de Piju, lejos de eso el negro cobro luz y explotó.

Están los que ante la mínima exigencia desaparecen, o ante el reclamo se victimizan, o frente el premio se intimidan. El Negro no. El brilló azabache, como niña en fiesta de quince. No se achicó ante el látigo del capataz, si no que lo agarró en el aire y lo hizo suyo.

En tu honor amigo de color, este brindis.




8 de mayo de 2013

El inflador y la teta.







































La pelota estaba desinflada. Según sabíamos por decir de Norma, si la pelota no rebota dejándola caer con el brazo extendido a la altura del hombro hasta encima de la cintura no sirve. Es decir, sirve para miles de cosas pero no para jugar al basket. Si es esto basket, si esto que hacemos todos los miércoles primeros de mes es basket, bueno, si es eso, la pelota no servía para el asunto.
Ya bastante difícil había sido prender las luces del patio del Club Montañés como para suponer que iban a tener un inflador y un pico. Por que un inflador puede tener cualquiera, pero un pico, un pico es siempre lo que falta. En las casas de deportes, en las estaciones de servicios, en los colegios, en las secretarías de las iglesias, en las casas de familias, son lo que faltan, infladores diría que sobran pero picos pocas veces hay, por no decir nunca.
Pero Matías fue a buscar, por que a veces Matías es práctico, directo y activo. Resoluto. A veces Matías es resoluto. Se mandó al restaurante del Montañés a buscar el inflador y el pico. Sin distinción, sin pensar que iba a encontrar probablemente un inflador o que al menos era esperable, sin pensar que lo del pico era imposible. Ahí fue Matías. Resoluto. Y volvió al poco rato, revoleando el inflador y el pico colgante. Haciendo movimientos pélvicos, contoneándose rítmicamente con el inflador entre las piernas, muñequeando a lo largo de todo el conducto inflativo sensualmente. Riéndose. Tremendas carcajadas festejaban sus pornográficas ocurrencias.
Yo pensé y pienso que además de resoluto Matías es un liberal al que las circunstancias lo transformaron en padre y abogado. Pensé que si no fuera por las circunstancias que son más que nada geográficas y temporales, Matías podría haber dirigido un circo o una casa de burlesque. Pero finalmente resulto de otra forma y el insinúa su otra vida, real aunque no fue, con pequeñas exageraciones los miércoles y seguramente en otros lados de los que yo no me entero, a no ser que me lo cuente, cosa que a veces pasa.
Inflamos la pelota, jugamos y perdimos, entre otras cosas. Perdí yo, ganó Matías. Y ganaron también Mauro y Norma. Perdimos Javier y los dos Ignacios. Ganó el Negro y perdió el Negro. Y ganó Lucas y perdió Mario. Y ganó el Gallo que llegó tarde, un poco después del Tresqui que no perdió ni jugó pero se quedo dormido, mientras el Gallo contaba una historia en la mesa del restaurante del Montañés, después de jugar y ducharnos.
Lo de la ducha fue complejo, no había agua en el baño de hombre, pero si había, pero poca, en el baño de mujeres. Dos fuimos al baño de hombres, el resto al baño de mujeres, menos el Negro que subía y bajaba de un baño a otro contando las novedades sobre los cambios en la presión de agua en uno y otro baño. Eufórico y riéndose nos contaba: "Hay agua arriba" "No hay más" "Abajo hay" "A no no". El Negro no viene mucho al basket y todo le resulta novedoso y simpático.
El Negro, Norma y Nacho V. sabían y nos contaron bastante, en la mesa, sobre la historia de la ya no existente Casa Tía del Colorado Colombiano Ella o Vos Francisco de Narvaez. Aparentemente más allá de la infundada teoría popular de no se que relación de Casa Tía con organizaciones Israelitas, Pancho habría traído de Checoslovaquia la franquicia del otrora súper. El Supermercado se llamaba TETA, y El Negro, que sabe distinguir una buena idea apenas la ve, dijo que el gran hallazgo del colorado fue cambiarle el nombre. Aparentemente habría habido problemas de algún índole si le ponían Casa Teta al negocio. Un cerebro.
Hablamos de cumpleaños, de los que pasaron y de los que van a venir. Norma se sentó un rato en una mesa medio lejana para evaluar si el resto de los comensales del restaurante escuchaban nuestras conversaciones a los gritos, y resultó que si.
Hacia el final, un viejo de otra mesa que podría llegar a haber sido uno de nosotros en el futuro, nos dejó un mensaje de lo más críptico, que no escuché bien y al que nadie le dio la más mínima importancia.

Solo eso.

13 de debrero de 2013











12 Hombres en pugna (12 angry men)


Hay un hecho, un momento, una disputa. Un delito, sea una cosa o la otra. Dos versiones, una opinión,  un fiscal y un jurado espontáneo. 



Cada cual puede estar seguro de cualquier cosa, y es lo mismo, no tiene ninguna importancia. Hay o habría una realidad, un hecho, que es en si mismo. ¿Fue o no fue falta?.



No me enloquece particularmente la verdad, siempre prefiero evitar el conflicto que conlleva. Para mi esto, para vos lo otro, y hace lo que quieras. Ahora, ¿vale cualquier cosa?.



Si bien uno no es su historia, y no existe otra cosa que el ahora, permítamme desconfiar de un tipo que bicha los jugadores y digita voluntades.



Si creemos que todo empezó con determinada acción del juego, nos equivocamos. Esto arrancó antes.



El miércoles a la tarde recibo un mail al trabajo, preguntándome si tenía unos shores de más, como si tenía, los ofrecí, ese fue mi pecado. Cito a Bob Dylan, en una carta a su hija:




Consejos para Geraldine en un cumpleaños cualquiera:

Mantente en línea, mantente con el mismo paso.
la gente tiene miedo de aquel que no lleva su mismo paso. 
les hace parecer tontos por llevar el mismo paso que los demás. 
incluso podría cruzar por su mente que son ellos quienes
llevan el paso equivocado. 
no corras ni pases la línea roja. 
si te alejas demasiado en cualquier dirección,
te perderán de vista. 
se sentirán amenazados. 
pensando que no forman parte de algo que
vieron cómo les sobrepasaba, sentirán
que allí está sucediendo algo que
no conocen.
la venganza aparecerá. 
empezarán a pensar cómo
desembarazarse de ti. 
pórtate correctamente con ellos.
si no lo haces,
lo tomarán como cosa personal. cuando
entres en contacto directo con ellos, cara a cara,
no ocultes lo mucho que les necesitas,
lo primero que harán será intentar que les necesites. 
si eso no da resultado, te dirán
lo mucho que no te necesitan.
si no dejas translucir tristeza alguna
ante una observación como ésta, le
contarán inmediatamente a otras personas
lo mucho que no te necesitan.
tu nombre saldrá a relucir
en círculos donde las personas se reúnen
para hablar de todos aquellos que
no necesitan. empezarás a hacerte
famosa de esa manera. ese sin embargo sólo
conseguirá que la gente que no necesitas
en primera instancia
se pongo mucho más furiosa.
llegarás a ser
tema único de conversación.
ni que decir tiene, que esas personas
que no te necesitan empezarán
a odiarse por necesitar hablar
de ti. luego, también tú empezarás
a odiarte por causar tanto
odio. como puedes imaginar, todo
esto terminará en un gran festival de pistolas.
nunca te fíes de un policía con impermeable.
cuando te pida que te definas exactamente,
di que eres una matemático exacta.
cuando esté frente a ti, observándote,
no digas ni hagas nada
que él no pueda entender, creerá
que sabes algo que él no
sabe. lo tomará como un serio
golpe. reaccionará con ciega
rapidez anotando tu nombre.
emplea sus mismos términos. si
están pasados de moda y tú ya
los has superado, mucho más fácil
te será volver a ellos. di aquello que él
pueda entender perfectamente. 
dilo sencillamente,
sin subterfugios.
después que te oiga, puede
clasificarte como bueno o como malo. cualquiera
lo haría. para ciertas personas no hay más
que bueno y malo. en cualquier caso, eso
le hará sentirse importante.
lo mejor es mantenerse alejado de
esa gente. ten cuidado con
entusiasmarte... todo es temporal
y no permitas que te haga cambiar de opinión. si te
pregunta si vas a la iglesia, contesta siempre
que sí. nunca bajes la vista hacia los zapatos. cuando
te pregunte qué te parece Gene Autry
cantando sobre fuertes que van a caer di
que nadie es capaz de cantar eso tan bien como
Peter, Paul y Mary. cuando salga a colación
el nombre del presidente, cómete un cuartillo de
yogur y vete temprano a dormir... cuando
te pregunte si eres comunista, canta
América la bella con
acento italiano. zúrrale al barrendero
que tengas más a mano. si por un
casual te pilla desnuda en un
coche aparcado, pon la radio
a todo volumen y finge
que estás conduciendo. nunca salgas
de casa sin un tarro de manteca.
no te pongas
calcetines iguales. si te pide que hagas 100
flexiones fumígate antes con una libra
de desodorante.
cuando te pregunte si eres capitalista, ábrete
la camisa de un tirón, canta hombre puedes
dar diez centavos con tu
pie derecho adelantado y acto seguido
ponte a mascar un billete de dólar.
no firmes sobre ninguna línea de puntos. no
caigas en la trampa de criticar a la gente
que no hace otra cosa que criticar.
NO crees nada, sería
mal interpretado. no cambiará.
te seguirá el
resto de tu vida. cuando te pregunte qué
haces para ganarte la vida di que te ríes
para ganarte la vida. sospecha de quienes
te digan que si no eres amable
con ellos se suicidarán.
cuando alguien te pregunte si te preocupas de
los problemas del mundo, mira fijamente
a los ojos de aquel que te pregunta,
no lo volverá a hacer. cuando
te pregunte si has estado en la cárcel,
di orgullosamente que algunos de tus
mejores amigos te han preguntado ya eso.
desconfía de las paredes de los cuartos de baño en las
que no haya nada escrito. cuando te pida que te mires
a ti mismo... no te mires. cuando te pida
que des tu verdadero nombre... no lo des.

09 de enero de 2013


Midwest, EE. UU. Un anciano y un niño. La cámara recorre la habitación, mientras los dos parecen hablar, sobre todo el viejo. Se ven trofeos, fotos, banderines y pelotas de basket.  Una música, que se oye a volumen muy bajo, termina por desaparecer  dejándonos escuchar la voz del anciano:“...le dimos al mejor de los nuestros, eran épocas en las que los códigos mandaban, cocíamos nuestras propias redes”.



La pantalla funde a negro y se escucha una voz en off: 


Pata de Palo, Giordano, el Redecillas y Black Joe el Abadejo fueron el mejor equipo de basket que se haya podido formar, en el Midwest, en la época dorada de nuestro balón cesto. Los vi juntarse, le dimos a Joe, los imaginamos invencibles.

En ese tiempo eran habituales los cantautores, el folk estaba en boga y las hazañas
, que no eran muchas, representaban presa a conquistar por los artistas de esos tiempos. Quien mejor cantara cualquier hecho relevante y llegara con su voz al corazón del pueblo se ganaba un lugar en la historia del arte popular.

Y en ese sentido los cuatro del
Midwest, como les decían, encontraron su canción:

Puedo jurar
porque he visto
Jugar a los cuatro del
Midwest
Puedo jurar
porque he visto
Al mejor team jamás pensado
Puedo jurar
porque he visto
A los Dioses derrotados

Estaba el Pata de Palo
Con su risa insoportable
La rala y cobre pelusa
Que cubría su cabeza
Para infinitos suspiros
Era causa y era musa

Giordano pesaba mil kilos
Y en el cuadrado comandaba
Fintas, saltos y bandejas
A las gradas regalaba
Giordano pesaba
mil kilos
Y nunca se resbalaba

Redecillas era el líder
El más bajo de los Dalton
De carácter rudo y frío
Mujeres, ron y peleas
A donde quiera que iba
Ellas lo acompañaban

A Black Joe
el Abadejo
Le decían Extranjero
El más hábil, de cerca y también de lejos
Le decían Extranjero
Y nunca le perdonaron
No ser de ellos del todo
No venir de ningún lado

Puedo jurar
porque he visto
Jugar a los
cuatro del Midwest
Puedo jurar
porque he visto
Al mejor team jamás pensado
Puedo jurar
porque he visto
A los Dioses derrotados

La pantalla funde a negro y empieza la película.




19 de Diciembre de 2012

Premios 2012. Basket de Miércoles.
Boletín Oficial.

A continuación la Comisión Organizadora de Basket de Miércoles se complace en comunicar los galardonados, los ternados y todos los votos para los premios Basket de Miércoles 2012.

Estamos orgullosos de, una vez más, haber dado un paso hacia adelante en el progreso de está hermosa institución que es BdM. Después de años oscuros, donde festejar estaba vedado a las grandes masas, nuevamente nuestra mesa se vistió de fiesta.

Votos, ternas y premios BdM 2012:
Los número de los votantes y las votaciones pueden llegar a ser confusos, hubo mucho corte de boleta y voto en blanco.


Premio Revelación: Dumey
(Con la emotividad de la fiesta, tenemos que pedir disculpas por que la terna del premio a la revelación del evento estuvo mal armada)

Votados: 

Dumey: 4,5 votos.
Sufritti: 1,5 votos.
Porta: 1 voto.
Negro: 1 voto.
Súper Piju: 1 voto.
Pisa: 1 voto.
Gallo: 1 voto.
Roa: 1 voto.
Súper Piju: 1 voto.
Javier: 1 voto.
Daiki: 1 voto.
Mario: 1 voto.




Premio Ducha: Mauro

Votados:

Mauro: 6 votos.
Sufritti: 3,5 votos.
Lucas: 2 votos.
Nacho Velasco: 1 voto.
Dumey: 0.25 voto.




Premio Mejor Compañero: Enrico

Votados:

Enrico: 4 votos.
Esteban: 3 votos.
Gallo: 2 votos.
Lucas: 1 voto.




Premio El Más Forro: Gallo
(Con la emotividad de la fiesta, tenemos que pedir disculpas por que la terna del premio el más forro del evento estuvo mal armada)

Votados:

Gallo: 5,25 votos.
Enrico: 2,5 votos.
Gonchi: 2 votos.
Esteban: 1,25 voto.
Mauro: 1 voto.
Dumey: 1 voto.




Premio Energúmeno, Vení a Jugar Sedado: Enrico

Votados:

Enrico: 8,5 votos.
Sufritti: 2 votos.
Gallo: 1 voto.
Dumey: 1 voto.
Jorge: 0.5 voto.



Premio Olimpia de Oro: Gonchi